Relaciones Perú-República Checa

En 1922, cuatro años después de la fundación de Checoeslovaquia, tras la disolución del Imperio Austro-Húngaro, el nuevo Estado europeo y el Perú acordaron el establecimiento de relaciones diplomáticas. Presidente de la flamante República de Checoeslovaquia era don Tomás Masaryk, en tanto que en el Perú gobernaba don Augusto B. Leguía.

Ese mismo año, el primer representante diplomático del Perú, don Glicerio Camino, fue acreditado ante el Gobierno checoeslovaco. Las relaciones continuaron normalmente hasta el estallido de la segunda guerra mundial. A lo largo de esa conflagración, que costó la vida a unos 70 millones de seres humanos, Checoeslovaquia estableció en Londres un Gobierno en el Exilio, que fue reconocido por el Perú, ante el cual un funcionario de la Embajada peruana en el Reino Unido fue acreditado como Encargado de Negocios.

Terminada la guerra, y constituido nuevamente en Praga el Gobierno checoeslovaco, en 1946 el Perú acreditó un Ministro Plenipotenciario. El primer representante diplomático con rango de Embajador llegó a Praga en 1969. Tras la partición de este país, establecida desde el 1 de enero de 1993, el Perú extendió su reconocimiento a las desde entonces llamadas “República Checa” y “República Eslovaca”.

En este período cercano a un siglo desde el inicio de las relaciones diplomáticas, los dos países han concertado acuerdo gubernamentales e institucionales, en materia económica, comercial, financiera, educacional, cultural, ambiental, judicial, deportiva.  Asimismo, existe un mecanismo de consultas políticas a nivel Viceministerial.

Del mismo modo, altas autoridades peruanas y checas, gubernamentales, académicas, empresariales, culturales, han intercambiado visitas. Como resultado de las mismas han surgido convenios y programas de colaboración de variada índole.

Cabe resaltar la visita que el entonces Presidente Vaclav Klaus realizara al Perú a fines de 2009, que dotó de vigoroso impulso a las relaciones peruano-checas. El Perú tiene en agenda reciprocar esa visita en un futuro próximo.

Nacionales checos pueden visitar el Perú sin visa, como turistas, durante un período de noventa días. Igualmente, nacionales del Perú pueden dirigirse a la República Checa sin visa consular, por similar lapso y calidad migratoria.

Al ingresar a la República Checa,  o en la escala previa europea, los visitantes peruanos deben acreditar que disponen de los medios suficientes para su permanencia y mostrar pasaje de regreso e indistintamente carta de invitación, constancia de reserva hotelera, tarjetas de crédito, documento bancario, efectivo suficiente, o cheques de viajero.

La condición de turistas para peruanos y checos les impide laborar o realizar actividades lucrativas de cualquier naturaleza. Se aconseja a los ciudadanos peruanos que antes de partir  consulten en la oficina consular checa en Lima acerca de los requisitos para entrar a este país. A la inversa, análoga sugerencia se formula a viajeros checos.